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Archive for 26/06/10

Hace algún tiempo puse el proceso de elaboración artesanal de la cerveza, pues bien, en esta ocasión voy a poner el proceso de elaboración de la famosa Guinness, de barril, explicado por la propia marca GUINNESS:

4 ingredientes clave:

Cebada: utilizamos cebada malteada, que constituye la base del sabor de la cerveza, y cebada tostada. Nuestro arte tradicional para tostar la cebada da a GUINNESS® su maravilloso color rojo rubí oscuro (parece negro, pero pon el vaso al trasluz y verás el rubí en cada pinta, como dice el antiguo refrán) y su único carácter tostado.

Lúpulo: Utilizamos el mejor lúpulo hembra (sí, discriminamos en favor del mejor de los sexos), y usamos aproximadamente el doble de lúpulo en nuestras bebidas que la mayor parte de las cervezas, para conseguir un sabor y un aroma más intensos. El lúpulo también es un conservante natural, que da a GUINNESS® la larga vida que necesita para las exportaciones internacionales.

Agua: Como Arthur Guinness antes que nosotros, valoramos nuestra agua por su pureza y suavidad. De hecho, es tan importante para nosotros, que en inglés la llamamos ‘licor’. En la fábrica de cerveza de St James’s Gate, el agua proviene de manantiales de las montañas de Wicklow (también conocidos como los Pozos de St James).

Levadura GUINNESS®: Para capturar toda la frescura de los ingredientes, utilizamos nuestra famosa variedad de levadura GUINNESS®, que se viene empleando desde la época de Arthur. Funciona como ninguna otra para garantizar que nuestra cerveza esté completamente fermentada y llena de sabor. Para nosotros, es tan valiosa que una pequeña cantidad de reserva se guarda bajo llave para el caso de que le suceda algo al suministro principal.

Creemos que no se debe desperdiciar nada, así que el grano que sobra del proceso de fabricación se destina a piensos para animales, el lúpulo se convierte en fertilizante y la levadura sobrante sirve para hacer extracto de levadura o productos de salud.

La Molienda:

La cebada malteada se introduce en los molinos de la fábrica GUINNESS®, que muelen el grano, liberando su fécula y harina interior, y dejando la cáscara exterior de la cebada tan intacta como sea posible. Una vez el grano ha sido molido, pasa a llamarse ‘molienda’ o ‘harina de malta’, y es introducido a un contenedor de molienda donde queda listo para la siguiente fase. La célebre expresión ‘grist for the mill’ (literalmente, «molienda para el molino», aunque se utiliza con el sentido figurado de «todo ayuda»), tiene su origen aquí.

Maceración:

La molienda se mezcla con agua caliente — conocida como ‘agua para braceo’ — y después pasa por un ‘triturador de acero’, un cilindro horizontal con una serie de palas rotatorias montadas en su interior. La ‘malta’ se mezcla durante un tiempo para extraer los azúcares para la fabricación de la cerveza.

Separación:

La malta cae hasta un Kieve (un antiguo término dublinés que denomina el tanque de macerado). El Kieve actúa como un tamiz gigante para recoger los azúcares extraídos y el agua, dejando solo el grano. El líquido así recogido se llama mosto dulce.

Hervido:

Ahora se añaden el lúpulo y la cebada tostada. El mosto líquido se hierve durante 90 minutos para concentrar los azúcares y quitar el amargor del lúpulo. Después de hervido, se deja que el mosto repose antes de ser vaciado (o ‘sacado’) y pasado por un refrigerador.

Fermentación:

La levadura de Arthur entra en acción. Ahora que el líquido está refrigerado, añadimos nuestra levadura especial y lo dejamos fermentar durante varios días. La levadura convierte los azúcares en alcohol y en gas de dióxido de carbono, creando ese maravilloso sabor. Este gas se recoge y purifica para volverlo a utilizar.

Añejamiento:

Durante el proceso de añejamiento, se permite que todo se repose, se ralentice y madure. Se necesita algo de reposo para que todos los ingredientes consigan el equilibrio y la consistencia de sabor que exigen los maestros cerveceros para el perfecto sabor de GUINNESS®.
Envasado:

La cerveza está casi lista para ser envasada, pero sea cual sea su variante, GUINNESS® siempre aparece coronada con una espuma que la hace única.

En el caso de la GUINNESS® de barril (GUINNESS® Draught), se añade nitrógeno durante el envasado, y eso es lo que da a la pinta su belleza mágica. Cuando se sirva la cerveza, las burbujas de nitrógeno quedarán liberadas, dando vida a la cerveza y creando ese famoso remolino de burbujas, reposo y, por último, la maravillosa y cremosa espuma.

En el caso de la cerveza negra en botella (GUINNESS® Foreign Extra Stout), la profundidad del carácter del sabor es equivalente a la cantidad de dióxido de carbono que contiene. Cuando se sirve desde una botella, libera la erupción de la espuma, creando esa espuma clásica, ligeramente amarronada, llena de cuerpo y cremosa.

Después del envasado, el maestro cervecero prueba cada lote antes de que salga de la fábrica, para garantizar que se ajusta exactamente a nuestros niveles de calidad. ¡Sin duda, uno de los mejores trabajos del mundo! Son la tradición, arte y pasión, transmitidos de generación en generación durante más de 250 años, lo que hacen que sea GUINNESS®.

Por último, nuestra creación es oficialmente una GUINNESS®, lista para el resto del viaje. Ya sea en barril, en botella o en lata, se mueve por el mundo, en dirección a pubs y bares de todo el planeta (o tal vez, al local que está a la vuelta de la esquina).

…Y bueno, ya solo queda disfrutarla!!!, eso si, sería recomendable que se sirviera a dos tiempos para disfrutarla de una manera óptima.

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