A raiz de una entrada del blog, un comentario me atrajo hasta esta marca de cervezas, que hoy voy a empezar a reseñar.
Porterhouse Brewing Company decide iniciar su andadura en 1989 de la mano de Liam La Hart y Hughes Oliver y ahora cuenta con varios locales, con una línea de productos artesanales dirigidos a un púlbico bastante “entendido”.
Produce nueve cervezas normales, más una serie de cervezas estacionales. Las cervezas se elaboran a mano de manera totalmente artesanal de principio a fin.
The Porterhouse Brewing Company tiene una vía de entrada al mercado muy ventajosa, sus propios bares, pubs y restaurantes, en los que se ofrecen estas cervezas nicho. Además esta marca irlandesa contemporánea pretende ir más allá, y ha instalado una línea de embotellado de vanguardia, con el objetivo de llevar sus cervezas artesanas a una audiencia más global, pues pretende abrir más bares Porterhouse por todo el mundo, los primeros serán en Escandinavia y el Reino Unido.
La Compañía Cervecera Porterhouse es una cadena de bares en Irlanda y en Londres, Inglaterra.
Hoy, para empezar hablaré un poco de la Porterhouse Oyster Stout:

Es una cerveza elaborada de manera artesanal con ostras frescas, pese a ser un stout su sabor es bastante más suave y su color es menos oscuro que las clásicas del género.
Cuando se está en pleno proceso de cocción, se le añaden las ostras lo que le da un sabor muy particular, que es bastante más suave que otras de este tipo, y por eso mismo esta más cerca de una porter.
Según el Washington Post se utilizan 100 ostras por barril en sacas de malla de 25 suspendidas en la caldera de cerveza. Pasan unos 15 minutos a fuego lento en el caldo de cebada antes de ser sacadas.
Referencias usadas: Bord Bia,beer geek.

![Por la presente proclamamos y decretamos, por Autoridad de nuestra Provincia, que de ahora en adelante en el Ducado de Baviera, las siguientes reglas se aplican a la venta de cerveza: De Michaelmas (San Miguel, 29 de septiembre) a Georgi (San Jorge, 23 de Abril), el precio de una Mass (jarra de litro tipo Revolver) o de un Kopf (medida un poco más pequeña), no excederá el valor de un Penique de Munich, y de Georgi a Michaelmas, la Mass no será vendida por más de dos peniques del mismo valor; el Kopf por no más de tres Heller (un Heller es equivalente a medio penique) Si esto no se cumpliera, los castigos listados debajo serán administrados. Si una persona fabricara, o tuviera de cualquier otra manera, otra cerveza que la [fabricada en] Marzo, no se venderá a más de un penique por Mass. Además, es nuestro deseo enfatizar que en el futuro, en todas las ciudades, mercados y en el campo, los únicos ingredientes usados para la elaboración de cerveza deberán ser Cebada, Lúpulo y Agua. Quienquiera que conociéndola no obedeciera o ignorara esta ordenanza, será castigado por las autoridades, confiscando dichos barriles de cerveza, sin falta. Si, no obstante, un posadero en el campo, ciudad o mercados comprara dos o tres cubos de cerveza (60 Mass) y los vendiera a la población, se le permitirá cobrar un Heller más por la Mass o el Kopf de lo mencionado arriba. Además, si hubiera escasez, y en consecuencia subida del precio de la cebada (considerando que los tiempos de cosecha difieren, debido a la localización), NOS, el Ducado de Baviera, tendremos el derecho a ordenar ceses para el bien común. Firmado: Duque Wilhelm IV de Baviera, 23 de abril de 1516, en Ingolstadt.](http://1.bp.blogspot.com/_3VWUpHA8C40/SQHfrYxkL9I/AAAAAAAAABY/nB0AIoc39VA/s1600/aaaareinheitsgebot.bmp)


“No te acostarás sin saber algo nuevo” y es cierto. Muy curiosa esta noticia de una cerveza elaborada con ostras, habrá que ir a Dublin para probarla. Si alguien se anima a ealborarla en España, os invitamos a conocer las Ostras Daniel Sorlut del Mercado de San Miguel de Madrid. Están buenísimas, crudas, cocinadas, pero quién sabe, a lo mejor también para hacer cervezas!!
Pues todo es moverse, que lo mismo resulta que hay un mercado muy amplio en Madrid y luego ampliar.
A ver si un día damos una vueltecilla por el Mercado de S.M.
Un saludo.
Sevilla tiene un color especial, como bien dice la canción, y uno de los elementos que le da ese color es el carismático barrio de Triana.
Se encuentra al otro lado del río, y casi necesitas un pasaporte para cruzar el puente, porque los trianeros están muy orgullosos de su barrio, hasta tal punto que muchos consideran que es “independiente” de la ciudad y al cruzar el puente no es raro que te digan “voy a dar un paseo por Sevilla”, dejando claro que Triana y Sevilla, para ellos, no es lo mismo.
Sólo hay que mirar debajo de los souvenirs vendidos en Triana para darse cuenta que no es un barrio normal, ya que todo va marcado con una “T” de Triana, para dejar claro de donde proviene el producto e evitar confusiones. Triana es mucha Triana y los trianeros lo saben y quieren que todo el que venga de visita lo sepa también.
Yo amo todas las peculiaridades de Triana y los trianeros, y tras muchos años viviendo en el corazón de este precioso barrio, me he acostumbrado a sonreír y otorgar con la cabeza cuando las vecinas más mayores me afirman que “como en Triana no se vive en ningún lado” y que no saben porque viajo tanto a “las Américas” teniendo a Triana a mis pies.
Justo donde empieza el barrio y termina el puente de Isabel II, mejor conocido como “El Puente de Triana”, se encuentra el encantador Mercado de Triana. Siempre ha sido un sitio que disfruto por sus animados puestos y aún más animados clientes, pero este fin de semana lo he disfrutado aún más, por la nueva adición de una fantástica ostrería que deleita cualquier paladar además de embellecer aún más el mercado.
Ostras de Galicia, vino blanco a la temperatura perfecta, caviar, sushi y cava son sólo algunos de los manjares que se pueden probar en el adorable puesto nº 61, que creó sensación este fin de semana en el mercado. Yo conseguí situarme en la barra cómodamente de pie y me dejé llevar por un vino blanco de Cádiz y ostras gallegas e irlandesas. Fue el momento perfecto tras una semana atareada, en el barrio que tanto me encanta y que nunca deja de sorprenderme